MDD

Es como un amigo que te abraza y no te deja ir, que te acoge poco a poco y te acomodas. Es como una fuerza que te hace querer quedarte, pero consume tu energía sin darte cuenta, pero te gusta y se vuelve adicción. Te envuelve de tal manera que no ves sus intenciones, y cuando te has cansado de estar únicamente con “eso” ya es tarde, porque es un monstruo que jamás te soltará y no te dejará ir por más que lo intentes, porque de alguna forma, muy extraña e irónica, se convirtió en tu lugar feliz…